El carisma de las Hermanas Siervas del Inmaculado Corazón de María fluye desde la vida de la Trinidad. Este carisma es el AMOR, el cual se manifiesta en el servicio a Dios y a su pueblo a través de una ESPERANZA CREADORA que consiste en poner toda nuestra confianza en su amorosa providencia. Asímismo, en la FIDELIDAD, la cual inspira y nos hace perseverar con el celo apostólico en nuestro compromiso cristiano.

El carisma de la congregación se manifiesta vivo en las tareas educativas que ella asume.

El personal, los alumnos y padres de cada colegio de la comunidad damos testimonio de este carisma, cada vez que nos esforzamos por vivir los valores del Evangelio y los compartimos entre nosotros y con quienes nos encontramos en el trabajo diario.

El AMOR lo manifestamos en la caridad y solidaridad.

La ESPERANZA CREADORA la hacemos visible cuando todos en la comunidad escolar trabajamos en comunión para encontrar soluciones creativas a los problemas, cuando investigamos en equipo y usamos todos los medios a nuestro alcance para evangelizar y educar en los valores de nuestra fe.

La FIDELIDAD la manifestamos a través de la perseverancia de nuestro actuar con respecto a los compromisos que todos asumimos en cuanto a nuestra vivencia del Evangelio.